"Temo, sin embargo, que no has pensado suficientemente bien lo que decías. Y menos aún lo que yo decía. Aunque solo sea un murmullo, escucha las palabras y piensa en ellas, piensa en su significado, piensa en lo que dicen y en lo que no dicen, intenta comprender qué es lo que en realidad quieren decir. Las mujeres son unas putas asesinas. Son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir."
"Hay un momento en que no tienes nada en que apoyarte, ni amigos, ni mucho menos maestros, ni hay nadie que te tienda la mano, las publicaciones, los premios, las becas son para otros, los que han dicho “si señor”, repetidas veces, o los que han alabado a los mandarines de la literatura, una horda inacabable cuya única virtud es su sentido policial de la vida, a ésos nada se les escapa, nada perdonan."
A mi modesto y fanfarrón juicio le parece imperdonable que alguien NO conozca a Roberto Bolaño. En esta ocasión no voy ahondar en la crítica del libro. Solo diré que los dos primeros relatos me gustaron (1. el ojo silva; 2. gómez palacio), los siguientes cuatro no me gustaron nada (1. últimos atardeceres de la tierra; 2. días de 1978; 3. vagabundo en francia y bélgica; 4, prefiguración de lalo cura), pero los últimos son imprescindibles (1. PUTAS ASESINAS; 2. EL RETORNO; 3. BUBA; 4. DENTISTA; 5. FOTOS; 6. CARNET DE BAILE; 7. ENCUENTRO CON ENRIQUE LIHN).
Por ahora es todo, cuando termine otros dos libros de él. Hablaré de este ícono de la literatura latinoamericana.





